понедельник, 18 марта 2013 г.

Entrevista a Yailenis Mulet, economista e investigadora del Centro de Estudios de Economía Cubana


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“Los sectores estratégicos de la economía cubana continuarán en manos del estado”

Invitada por la Asociación Valenciana de Amistad con Cuba José Martí y por la Asociación de cubanos Caguairán, la economista e investigadora del Centro de Estudios de Economía Cubana en la Universidad de La Habana, Yailenis Mulet, ha impartido una conferencia sobre “Cambios económicos dentro del proceso de actualización del socialismo cubano”. Según la economista (especialista en Inteligencia Empresarial), uno de los objetivos de las reformas o Lineamientos es “mantener las grandes conquistas de la Revolución Cubana”; “Los sectores estratégicos y los medios de producción básicos para la economía continuarán en manos estatales”, añade.
¿Cómo describirías, a grandes rasgos, el estado de salud de la economía cubana?

En los últimos años (desde 2008), Cuba ha tenido que afrontar un amplio déficit fiscal por diferentes razones. En primer lugar, debido al escaso crecimiento económico; también, por el incremento de los programas de gasto social, a partir del año 2000, que se impulsaron para hacer frente a los impactos negativos del “periodo especial”; a ello hay que sumar los efectos devastadores de algunos huracanes y la eclosión de la crisis internacional, que empieza a afectar a la economía cubana. Otro factor de peso es el incremento del precio de los alimentos en los mercados mundiales. Todos estos elementos, y otros de índole interna y estructural, han generado una crisis de corto plazo en la economía cubana.

¿A qué elementos estructurales te refieres?

Por ejemplo, a la debilidad de la agricultura. Ten en cuenta que Cuba importa el 80% de los productos que consume la población. Por eso, para corregir la dependencia de los mercados internacionales y aumentar las exportaciones, es tan necesario un “despegue” de la producción en el campo. Otro tipo de debilidades tienen que ver con el decrecimiento del aparato productivo y del sector industrial. Pero actualmente vivimos un gran proceso de “reestructuración”, en el que se trata de actuar sobre muchos de estos factores.

Los Lineamientos. ¿A qué responden? ¿Cuáles son sus objetivos?

A partir de un análisis de las debilidades internas del sistema económico cubano, se definieron en el VI Congreso del Partido Comunista (abril de 2011) un total de 313 directrices que definen un programa de “reestructuración” económica. Los Lineamientos marcan tres grandes objetivos: el cambio de modelo de desarrollo y patrón de especialización; los cambios institucionales y organizativos; y buscar un equilibrio macroeconómico en el corto plazo. Estos factores han de abrir el camino a una nueva política económica y social para Cuba.

¿Qué medidas se han aplicado hasta el momento?

Se trata, e insisto en ello, de un proceso en el que se actúa sobre muchos factores. En una primera fase, que comenzó en abril de 2011, se adoptaron 33 medidas para flexibilizar y regular fórmulas como el trabajo por cuenta propia y el cooperativismo. Se implementaron, además, reformas agrícolas (por ejemplo, la entrega de tierras ociosas en usufructo a campesinos); cambios en el sistema de subsidios, que pasan de ser universales a focalizarse en los sectores más vulnerables). Otra medida de calado es el incremento del poder de los gobiernos locales.

Te referías a una primera fase de los Lineamientos. ¿Qué otras medidas se están implementando actualmente?

Nos hallamos, desde 2012, en una segunda fase de aplicación. Se están impulsando reformas de la empresa estatal, que continuará siendo el motor del desarrollo económico, pero ha de serlo aumentando su eficiencia. El objetivo es que estas empresas estén menos subordinadas al estado, que funcionen de modo más autónomo. Por otra parte, en 2013-2014 está prevista la unificación de las dos monedas, de manera que funcione únicamente el peso cubano (no el convertible). Se trata, así, de evitar la dualidad en la tasa de cambio. Otra iniciativa relevante es la nueva Ley de Impuestos para gravar a los sectores beneficiarios de las reformas (cooperativas y trabajadores por cuenta propia), entre otras muchas.

¿Se han considerado en las “reformas” criterios de sostenibilidad ambiental?

Es ésta una cuestión básica. En los años 90 se introdujeron los organopónicos o formas de agricultura suburbana, basadas en pequeños huertos cercanos a las ciudades, con el objetivo de que la gente pudiera producir y consumir en el entorno más próximo. Hoy han aumentado, y en los organopónicos se aplican técnicas de agricultura ecológica (abonos orgánicos, combate a las plagas con productos no agresivos, rotación de cultivos, uso de energías renovables, entre otros). Estas iniciativas se desarrollan por todo el país, en los entornos de pueblos y ciudades. Y el estado las fomenta porque son muy importantes para la alimentación del cubano. Además, los organopónicos han contribuido a los cambios en la dieta alimenticia del cubano. Ha incrementado la variedad de vegetales y hortalizas que se consumen (setas, variedades de coles y berenjenas y zanahorias, que se consumen mucho más que antes). Incluso disminuye poco a poco el consumo de arroz.

Derecho a la sanidad, a la educación, al deporte, al trabajo…Son las innegables conquistas de la Revolución cubana. ¿Opinas que corren algún riesgo con estas reformas?

El riesgo siempre está ahí, desde el momento en que se abre espacio a formas no estatales. Sin embargo, las medidas se aplican precisamente para mantener estas grandes conquistas. Se trata de eliminar las debilidades de la economía cubana y diversificarla, con el fin de hacerla menos vulnerable. Respecto a tu pregunta, la educación y la sanidad gratuita se mantienen para todos. Pero los subsidios –por ejemplo, para la alimentación o los materiales de construcción- se reformularán, de modo que los reciban quien los necesite (desde los 90 eran universales). Ten en cuenta que somos una economía pobre, pequeña, con escasos recursos naturales y muy dependiente de la economía exterior.

Los procesos de privatización de servicios públicos están causando estragos en los países de la Unión Europea y Estados Unidos. ¿Puede en algún momento ingresar la economía cubana en esta vía?

Los Lineamientos para nada implican procesos de privatización. De hecho, prohíben la concentración de la propiedad en manos privadas. Se admiten, como hemos comentado, las cooperativas y el trabajo por cuenta propia, pero la inversión extranjera sólo se permite en proyectos altamente costosos. Te cito ejemplos de sectores estratégicos gestionados por empresas públicas: Farmacia y Biotecnología, Azucarero, Energía y Minas, Petróleo y Turismo, entre otros.

¿Qué peso se le reserva al estado en la economía con la irrupción (aunque antes ya existían) de fórmulas como el cooperativismo o el trabajo por cuenta propia?

El estado era en Cuba, por una adaptación del modelo soviético, administrador de la economía y empresario. Hoy se trata de reducir su papel como empresario y reforzarlo como regulador e impulsor de políticas macroeconómicas. Aquello que no se considere esencial para la economía pasa a la gestión privada o de cooperativas. Pero los sectores estratégicos y los medios de producción básicos continuarán en manos estatales. También se está impulsando una mayor descentralización y poder de los gobiernos locales.

La isla camina a contracorriente en un mundo donde impera el capitalismo en su fase neoliberal. ¿Qué enseñanzas puede aportar Cuba?

Pienso que muchas. Por ejemplo, en la construcción del socialismo, el control de los medios fundamentales de producción, el mantenimiento de las conquistas sociales; la capacidad del gobierno y la población cubana de hacer frente a la presión exterior, sobre todo al bloqueo. En implicarse y formar parte de un proceso de integración en América Latina. Y en mantener la independencia nacional al lado del mayor imperio del mundo.

¿Y en cuanto a la crisis de la Unión Europea? ¿Representa el ALBA una alternativa?

En Cuba se ha apostado siempre por un mercado basado en los intercambios solidarios. Es lo que sucedía con la URSS y actualmente con el ALBA, donde se pretende la unión entre países que caminan hacia una alternativa económica, no cegados por la volatilidad de los mercados financieros y donde se incluya la posibilidad de acuerdos entre los gobiernos y la defensa de los intereses de las poblaciones. Esto es, sin duda, lo mejor para Cuba, un país pequeño, pobre y bloqueado. El modelo europeo, basado en los mercados de valores y las finanzas, ha de analizar alternativas como el ALBA y aprender la lección.

¿Puedes destacar ejemplos de estos intercambios solidarios?

Los intercambios con Venezuela en el marco del ALBA son los más conocidos. Cuba aporta médicos y maestros; Venezuela proporciona el petróleo a precio “solidario”. Me gustaría destacar además el trabajo de los científicos cubanos en China, país que procura a Cuba créditos e inversiones en infraestructuras. Ahora bien, no se trata de un trueque. Son, insisto, intercambios solidarios. Si, pongamos por caso, dejara de llegar petróleo de Venezuela, se mantendría de todas formas el acuerdo para enviar médicos. Resaltaría, asimismo, loa acuerdos de investigación con Brasil en el sector azucarero y las inversiones de este país en el puerto de Mariel.

¿Podría resentirse la economía cubana de un periodo de inestabilidad en Venezuela generado por la muerte de Chávez?

Esto sería entrar en el campo de las especulaciones. Pero te respondo. No supondría para Cuba otro “periodo especial”, pues existen vías alternativas. Estamos preparados para hacer frente a este supuesto. Hay asimismo otro factor que debemos considerar. Si Cuba descubriera yacimientos de petróleo en su territorio, las compañías norteamericanas y los grupos de presión podrían propiciar un acercamiento, lo que implicaría una flexibilización del “bloqueo”.

Otro factor “exógeno” que afecta económicamente a la isla es el bloqueo.

El “bloqueo” de los Estados Unidos tiene un impacto muy fuerte sobre la economía cubana, cuantificado en más de un billón de dólares. En los últimos años se ha producido un cambio en la política de “bloqueo”. Se ha hecho extraterritorial, es decir, se ha centrado en perseguir las transacciones financieras y los intercambios comerciales. Y se ha redoblado el “bloqueo”, además, porque Cuba intenta abrir su economía al exterior e incrementar sus intercambios comerciales con otros países, por ejemplo en el marco del ALBA.

Por último, ¿Cómo afecta la crisis internacional a una economía pobre y dependiente como la de la isla?

El turismo continúa aumentando, incluso el procedente de los países en crisis. Pero es cierto que los turistas gastan menos. Se han encarecido mucho las importaciones de productos alimenticios y los bienes para la industria. Piensa además que Cuba no puede utilizar el dólar para sus transacciones. Necesita, por tanto, divisas internacionales para importar. En cuanto a nuestras exportaciones, también se han visto reducidas por la crisis. Por todo esto, el gobierno trabaja en abrir vías de intercambio comercial, por ejemplo, con China, Rusia y principalmente en el ámbito del ALBA. Pero sobre todo, se potencian iniciativas locales dentro del país -con fuerte componente de innovación- en agricultura, industria y servicios. Por Enric Llopis

LA OPINIÓN DE LOS AUTORES NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE BORIS.

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